Bilbobus apuesta por el HVO

La primera prueba piloto para utilizar aceite vegetal hidrotratado (HVO) en el transporte público es ya una realidad. Bilbobus, servicio municipal de transporte urbano de Bilbao, junto con sus socios Alsa y Repsol, han puesto en marcha el proyecto que pondrá en circulación doce autobuses urbanos impulsados con HVO. Su objetivo es demostrar que los biocombustibles avanzados producidos a partir de residuos son “parte de la solución para alcanzar los objetivos de sostenibilidad en la movilidad terrestre”, según ha informado Repsol.

Los más de 100.000 litros de biocombustible que se utilizarán en esta prueba supondrán un ahorro de 300 toneladas de CO2. De este modo, las tres compañías implicadas dan un paso adelante en el compromiso de utilizar combustibles renovables, un objetivo en línea con la nueva directiva europea que plantea un mínimo del 14% en energía renovable en el transporte en el año 2030, y con la española, que eleva esa cifra al 28% en su Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC).

¿Qué es el HVO?

El aceite vegetal hidrotratado (Hydrotreated Vegetable Oil en inglés, de donde se obtienen las siglas HVO) es el diésel renovable cuya materia prima es el aceite de cocina usado y que se obtiene mediante un tratamiento con hidrógeno como catalizador. El resultado de esto es un biocombustible de origen renovable que puede contaminar hasta un 90% menos que el diésel fósil tradicional: menos gases de efecto invernadero y partículas.

En España ya se utiliza el aceite vegetal hidrotratado para generar biodiésel, pero en su mayor parte procede de aceites de soja, colza o girasol y siempre mezclado con diésel fósil. Este proyecto piloto apuesta por conseguir un biocombustible en estado puro (HVO100) procedente únicamente de fuentes renovables como el aceite de cocina usado y otros residuos.